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domingo, 24 de junio de 2012

LA DISGRAFÍA

La Disgrafía es un trastorno funcional, es decir, que no está causado por una lesión cerebral o sensorial, ni por una deficiencia intelectual, y que afecta a la grafía, es decir a la forma o trazado, de las letras. Como ya señaló Ajuriaguerra en su “Manual de Psiquiatría Infantil”: “Será disgráfico todo niño cuya escritura sea defectuosa, si no tiene ningún déficit neurológico o intelectual que lo justifique”. A esta Disgrafía también se le conoce por Disgrafía Primaria, Disgrafía Evolutiva y Disgrafía Funcional.
Aquí nos estamos refiriendo, por tanto, a la Disgrafía Motriz o Disgrafía Caligráfica, es decir, a la que afecta a la forma de la letra. Dejamos de lado la llamada Disgrafía Disléxica que se refiere a los errores de la escritura ligados a la dislexia (omisiones de letras, uniones y separaciones de palabras, inversiones, etc.).
Cuando las dificultades en las grafías no son funcionales sino que están causadas por otros problemas entonces se habla de Disgrafía Secundaria o Disgrafía Sintomática. Algunos de esos problemas son: deficiencia intelectual, deficiencia visual, deficiencia motórica, trastornos neurológicos, absentismo escolar, dispedagogías y trastornos emocionales.
También se habla de Predisgrafia, cuando encontramos dificultades gráficas en niños menores de seis años, que podrían posteriormente presentar trastornos disgráficos. Independientemente de todas estas clasificaciones, vamos a centrarnos en los aspectos descriptivos, considerando como escritura disgráfica aquella que presenta dificultades para interpretarse o decodificarse.
LOS NIÑOS QUE PADECEN ESTAS DISGRAFIAS PUEDEN PRESENTAR:
ü  Rigidez de la escritura: con tensión en el control de la misma.
ü  Grafismo suelto: con escritura irregular pero con pocos errores motores.
ü  Impulsividad: escritura poco controlada, letras difusas, diferente organización de la página.
ü   Inhabilidad: escritura torpe, la copia de palabras plantea grandes dificultades.
ü  Lentitud y meticulosidad: escritura muy regular, pero lenta, se afana por la precisión y el control.
DIAGNÓSTICO ESCOLAR DE LA DISGRAFÍA
El diagnóstico dentro del aula consiste en precisar el grado de alteraciones y puntualizar el tipo y frecuencia del error gráfico. Para este procedimiento se necesitara corregir diariamente las producciones del niño(a), destacando las fallas para reeducar con la ejercitación adecuada. De forma individual, se realizaran pruebas tales como:
ü  Dictados: de letras, silabas o palabras. Se dicta un trozo de dificultad acorde con el nivel escolar del niño(a). lo más simple consiste en extraerlo del libro que habitualmente usa el niño(a), correspondiente al grado y realizar el análisis de errores.
ü  Prueba de escritura espontánea: la consigna es: “escribe lo que te guste” o “lo que quieras” es importante incluir el juego en esta estrategia, ya que de esta forma el niño(a) se sentirá cómodo y la escritura realmente será espontanea. Al obtener el texto se señalaran los errores cometidos y siguiendo la clasificación de errores frecuentes señalada en la etiología de esta patología.
ü  Copia: de un trozo de letra de imprenta y de otro en cursiva, reproducir el texto tal cual esta y luego otros dos textos, uno en imprenta para pasar a la cursiva, y otro en cursiva para pasar a la imprenta. Aquí observaremos si el niño(a) es capaz de copiar sin cometer errores y omisiones o bien si puede transformar la letra. Lo que implica un proceso de análisis y síntesis.
TRATAMIENTO DE LA DISGRAFÍA
El tratamiento abarca una amplia gama de actividades que podrán ser creadas por el docente al tener el registro de errores que comete el niño(a). Se recomienda llevara un cuaderno o carpeta aparte de la del trabajo en aula con el fin de facilitar la inclusión de nuevos ejercicios y la corrección minuciosa.   
El objetivo es recuperar la coordinación global y manual, la adquisición del esquema corporal, rehabilitar la percepción y atención gráfica, estimular la coordinación visomotriz, mejorando el proceso óculo-motor; educar y corregir la ejecución de los movimientos básicos que intervienen en la escritura (rectilíneos, ondulados) así como tener en cuenta conceptos tales como: presión, frenado, fluidez, etc.
El tratamiento abarca diferentes áreas:
ü  Psicomotricidad global y Psicomotricidad fina: La ejercitación psicomotora implica enseñar al niño cuales son las posiciones adecuadas:
 
o   Sentarse bien, apoyando la espalda en el respaldo de la silla.
o   No acercar mucho la cabeza a la hoja
o   Acercar la silla a la mesa
o   Colocar el respaldo de la silla paralelo a la mesa
o   No mover el papel continuamente, porque los renglones saldrán torcidos
o   No poner los dedos muy separados de la punta del lápiz, si no este baila y el niño no controla la escritura
o   Si se acerca mucho los dedos a la punta del lápiz, no se ve lo que se escribe y los dedos se fatigan
o   Colocar los dedos sobre el lápiz a una distancia aproximada de 2 a 3 cm de la hoja
o   Si el niño escribe con la mano derecha, puede inclinar ligeramente el papel hacia la izquierda
o   Si el niño escribe con la mano izquierda, puede inclinar el papel ligeramente hacia la derecha.

ü  Percepción: Las dificultades perceptivas (espaciales, temporales, visoperceptivas, atencionales, etc.) son causantes de muchos errores de escritura (fluidez, inclinación, orientación, etc.) se deberá trabajar la orientación rítmico temporal, atención, confusión figura-fondo, reproducción de modelo visuales

ü  Visomotrocidad: La coordinación visomotriz es fundamental para lograr una escritura satisfactoria. El objetivo de la rehabilitación visomotriz es mejorar los procesos óculomotrices que facilitarán el acto de escritura. Para la recuperación visomotriz se pueden realizar las siguientes actividades: perforado con punzón, recortado con tijera, rasgado con los dedos, ensartado, modelado con plastilina y rellenado o coloreado de modelos.

ü  Grafomotricidad: La reeducación grafomotora tiene por finalidad educar y corregir la ejecución de los movimientos básicos que intervienen en la escritura, los ejercicios de reeducación consisten en estimular los movimientos básicos de las letras (rectilíneos, ondulados), así como tener en cuenta conceptos tales como: presión, frenado, fluidez, etc. Los ejercicio pueden ser: movimientos rectilíneos, movimientos de bucles y ondas, movimientos curvilíneos de tipo circular, grecas sobre papel pautado, completar simetría en papel pautado y repasar dibujos punteados.

ü  Grafoescritura: Este punto de la reeducación pretende mejorar la ejecución de cada una de las gestalten que intervienen en la escritura, es decir de las letras del alfabeto. La ejercitación consiste en la caligrafía.

ü  Perfeccionamiento escritor: la ejercitación consiste en mejorar la fluidez escritora, corrigiendo los errores. Las actividades que se pueden realizar son: unión de letras y palabras, inclinación de letras y renglones, trabajar con cuadrículas.



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